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Malditos bastardos

18 septiembre 2009

Malditos bastardos (Inglourious Basterds, 2009)

De Quentin Tarantino.

—–

Desde luego, la última y esperada película de Quentin Tarantino arranca por todo lo alto: el primer, digamos, fragmento, con la visita del temible coronel nazi Hans Landa a una granja en busca de judíos ocultos, está, seguramente, entre lo mejor que haya rodado jamás en toda su carrera. Oro puro y reluciente. La tensión y el suspense que crea mediante diálogos, silencios y miradas resulta absolutamente de órdago; y es que comienza apoyándose en los códigos del spaghetti western y, rápidamente, en ese mismo fragmento o capítulo, muta en un duelo psicológico de aúpa, capaz de tener con los huevos de corbata a cualquier mortal. Ese largo diálogo, que se corta con un cuchillo, entre ese hombre desconcertante, Landa, y el granjero Lapadite es del todo angustioso gracias al pulso del director, dilatando deliberadamente los tiempos de la conversación, y a la excepcional interpretación de Christoph Waltz y Denis Menochet, que soportan sobre sus hombros la presión, el tira y afloja, y cumplen sin mácula su cometido. Y, por si fuera poco, el desenlace de este primer tramo resulta clave en el devenir de la H(h)istoria.

Tras este comienzo a nivel estratosférico, el director continúa su narración mediante capítulos, desgranando situaciones y sucesos que, poco a poco, conformarán un todo hasta desembocar en un final muy coherente y bien atado que, en una maniobra atrevida, transgrede y altera la Historia de la Segunda Guerra Mundial remodelándola a su antojo mediante el instrumento, inmejorable, de una pantalla de cine, cuyo efecto devastador da para muchas lecturas. Cada capítulo, en principio independiente pero que forma parte de una unidad perfecta que supone un encaje de bolillos, es delicioso en sus diferentes estilos remezclados y de enorme riqueza a tenor de los muchísimos detalles (cinéfilos, cinéfagos) que contiene y que seguro se apreciarán mejor en posteriores revisiones.

Los elaboradísimos diálogos (y algunos duran casi 20 minutos), las medidas interpretaciones, los constantes guiños, las múltiples referencias, el estimulante espíritu de metacine y las esporádicas incursiones de la violencia, en brutales estallidos que coronan y zanjan un dramatismo gestado sin prisa alguna, constituyen las herramientas vívidas, de vitalidad incontenible, de un autor que, con Malditos bastardos, ha creado, desde mi punto de vista, una de las películas más interesantes y audaces de los últimos años. Tarantino ha vuelto a demostrar que no hay en él nada conformista y que continúa renovándose a sí mismo, en este caso mediante un proyecto largo tiempo deseado, y evitando resultar plano y predecible.

Porque, en realidad, no podemos negar que supone un riesgo asumido, por ejemplo, el hecho de que el comando de malditos bastardos que da título a la película no ostente el protagonismo. Al fin y al cabo, ese salvaje grupo de combate que arranca cabelleras es un elemento más que tiene una función determinada dentro de un entramado diseñado para ir mucho más allá de la hazaña bélica violenta. Estamos lejos, pues, de Doce del patíbulo, dado que la ambición se expande y el responsable no tiene miedo alguno de dotar de complejidad a la empresa y de desafiar la paciencia del espectador al estirar las secuencias dominadas por los diálogos, que llevan el timing, y construir a piezas el relato.  

Y aunque mucha atención ha acaparado el citado Christoph Waltz, al que le llueven los elogios con merecimiento, es necesario destacar también a la actriz francesa Mélanie Laurent, impresionante en su encarnación de uno de los mejores personajes que he visto en la totalidad, sí, de la filmografía tarantiniana. Ella es… Shosanna.

Imprescindible.

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5 comentarios leave one →
  1. 19 septiembre 2009 16:29

    Me alegra mucho volver a leer actualizaciones tuyas, echaba de menos leer esas fabulosas criticas y recomendaciones cinéfilas.

    Mad Men es una serie sensacional, y el nombre de tu nuevo blog, me gusta mucho yo también soy bastante asiduo a esa serie (¡¡Y a la fantástica “The Wire” (de la que me quedan dos temporadas por ver) gracias a ti!!

    En cuanto a Malditos Bastardos, he hechado un ojo a los trailers, no la he visto aun, pero Tarantino siempre ha sido uno de mis directores favoritos, espero verla pronto, ya comentaré por aquí que tal, sin duda, por lo que dices en tu crítica, creo que me va a gustar mucho.

    Un saludo, y de nuevo, me alegro mucho de volver a leer una reseña tuya.

  2. 25 septiembre 2009 20:34

    Gracias por el seguimiento, Anyeluss. Espero actualizar algo más con el estímulo de haber abierto un nuevo blog. El anterior, Videodrome, lo tenía demasiado abandonado.

    Hombre, me alegro de haber puesto mi pequeño granito de arena para dar a conocer algo más una serie tan sublime como “The Wire”. Afortunadamente, ya no es una serie tan desconocida en España y cuenta con un prestigio que incluso diría que va creciendo. Es LA SERIE.

    “Malditos bastardos” es la mejor película que he visto este año y, muy posiblemente, mi favorita de Tarantino. Muy grande, en serio.

    ¡Nos seguimos leyendo!

  3. 28 septiembre 2009 19:18

    La nueva peli de Tarantino no me hizo mucho tilín. De entrada no esperaba ya mucho porque Quentin me tiene definitivamente decepcionado, pero es un buen director y siempre merece la pena al menos echarle un vistazo a sus estrenos.

    El comienzo de la película me hizo pensar que podría equivocarme y que podría ser una película mejor de lo que esperaba. Al final acabó decepcionandome.

    Tras esa escena inicial magnífica, aunque sea una copia por todos los costados del cine de Sergio Leone, donde nos presenta al mejor personaje de la historia (toda una sorpresa y un descubrimiento Christoph Watlz, menuda interpretación se casa transmitiendo fascinación, encanto e inquietud) la película va a menos.

    Para mi hay una escena que marca el declive de la película. Es esa eterna y larguisima escena en el bar. A partir de ahí para mi se acaba todo lo bueno e interesante de “Malditos bastardos” y comienza el Tarantino decepcionante de costumbre en los últimos tiempos. El final, aunque tiene ese giro inesperado de Waltz y una escena final divertida, es para tirarlo a la basura. Al final da la sensación de que todo es una payasada y para ser eso la verdad es que no tiene demasiada gracia. Y la subtrama de Bruhl y la chica judía no me termina de decir nada. Al filme le sobran bastante minutos que se podían haber recortado.

    ¿Lo mejor? Sin duda los personajes de Pitt y Waltz. No creo que Pitt fuese el actor idóneo para ese personaje, pero hay que reconocer que con su buena interpretación consigue que eso no se haga patente. Pero Christoph Waltz le roba la película totalmente. Si hubiese que decir algo por lo que merece la pena ver “Malditos bastardos” no es por Pitt, ni Tarantino, ni por ese grupo de bastardos Peckinpahianos, si no por Waltz y su Hans Lauda.

    Yo no la recomiendo para ir a verla al cine pagando 6 euros. En todo caso para verla en casa con amigos. Y si tras ver la primera hora te sales a fumarte un largo cigarrito tampoco pasa nada.

    Por cierto, he estado echándole un vistazo a tu blog y me ha gustado bastante así que quería proponerte un intercambio de enlaces. Yo también tengo un blog de cine, llamado Hotel Overlook. Lo puedes ver entrando en mi sitio web. Si te parece bien la propuesta coméntamelo en el blog.

    Un saludo.

  4. MullHollanDrive permalink
    13 octubre 2009 10:54

    Bueno, “Malditos bastardos” me parece una recuperación del mejor Tarantino, que sin llegar al nivel de sus primeras obras, consigue deshacerse de lo excesivamente “gratuito” de sus últimas producciones. (Hablo de una cierta violencia a veces poco placentera o empalagosa).

    Tal vez el problema es que los que empezamos entusiasmados con Tarantino, también hemos ido evolucionando, y puede incluso que ahora con “Malditos bastardos” nos encontremos con el mejor Tarantino realmente , y ya no nos interese tanto su estilo. Es algo que me ha dado que pensar.

    El film tiene escenas memorables, aunque lo de rasgar “la historia de la humanidad” con tanto descaro, se me antojó un pelín pretencioso, si bien también y bajo otra óptica podría considerarse “provocador” y “arriesgado”.

    Tras el fiasco de “Death Prof” me ha gustado ver un Tarantino metido de lleno en algo que realmente me interese.

    Por cierto no sé si fué en “Videodrome” donde recomendaste “Calvarie” una producción francesa que me ha sorprendido gratamente, a pesar de que no es hasta pasada casi una hora cuando la película empieza a sorprender de verdad, y nos deleita con escenas francamente sorprendentes, a los que nos gusta el cine “diferente”.

    Saludos y a ver si actualizas más, pues en Videodrome hiciste un trabajo impresionante.

    Jordi.

  5. sissydelgado permalink
    16 octubre 2009 18:55

    Me gusta mucho tu relación con el spaghetti western.
    Tengo un blog de cine http://www.cinemalab.wordpress.com

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