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Halloween II

25 septiembre 2009

Halloween II (2009)

De Rob Zombie.

(El siguiente texto puede contener ciertos spoilers)

——

Con Halloween II, Rob Zombie, definitivamente, ha decidido llevarse el icono a su terreno más reconocible, ofreciendo una propuesta sórdida, sucia, brutal, que avanza a base de golpes secos y frontales que no pueden dejar indiferente a aquellos que se acerquen a ver este auténtico puñetazo encima de la mesa. Se ha desatado, en fin, de tal forma que ha logrado que esta segunda parte resulte más personal, libre y atrevida que la primera, en exceso deudora de la influencia del clásico de John Carpenter durante la segunda parte de su metraje. Para entendernos, esta modélica secuela es más propia de un director tan malsano y físico como el que nos ocupa.

Se trata, en verdad, de un slasher hipervitamiado que se desarrolla según un tono demoledor, arrollando a todo el que se ponga por delante, ya sea personaje-víctima o inadvertido espectador en función de la fuerza de un Myers convertido en un tren de mercancías que atropella a todo lo que le rodea, que en esencia consiste en white trash (ojo a la cantidad de seres detestables -puros despojos- con los que se cruza). Ostenta una fisicidad tremenda gracias a la creación de un ambiente de profundo malestar y muy reconocible, en el que uno se mete de cabeza, y a la filmación rabiosa de una acción violenta hiriente plasmada sin concesión alguna. Es… explosiva.

Hay una cuestión, además, que será muy debatida y que hace referencia a la inserción de ciertas escenas que penetran en la psique de Michael Myers y Laurie. Es, sin duda, la decisión más arriesgada de la película, y es de suponer que a algunos les parecerá una vertiente ridícula, chirriante, tanto por la forma mediante la que Zombie la muestra, en escenas entre fantasmales y oníricas, como por la idea en sí. Yo, en cambio, lo aplaudo porque lo considero un vehículo para ir más allá, para evolucionar hacia el fuero interno de los personajes, ya tan turbados que abandonan lo terrenal para estar influidos por algo que aparece a modo de conciencia o de deseo oculto e íntimo.

Tiene garra, nervio, ritmo, y el director de Los renegados del diablo sabe otorgar atmósfera a la pesadilla y componer instantáneas inquietantes, de una belleza macabra, como aquella que sitúa en el mismo plano a la inocencia (un niño pequeño participando de la noche de Halloween) y al mal de vuelta de todo (nuestro gigantesco monstruo, quieto y de frente al chico). Porque uno de los aspectos que más me gustan de este realizador es que siempre tiene presente las texturas setenteras, aquellas que nos absorben para transportarnos a un horror despiadado, contundente, palpable.

No falta, desde luego, la mala leche característica de las propuestas irreverentes. Así, se lanzan algunos dardos envenenados a los sensacionalistas night shows televisivos, a la tajada comercial que se aprovecha de los grandes sucesos/tragedias en formato de libro o conferencia… La familia Myers, disuelta, ha sido víctima de la desgracia y sus miserias son, aún años después, aprovechadas por los buitres carroñeros, Dr. Loomis incluido, para sacudir a una sociedad fascinada con el lado oscuro y que consume el producto.

Y como colofón, un clímax final por todo lo alto imbuido de una áspera poesía que pone en su sitio a unos y a otros, prolongando el mal, que no se puede extirpar, como irrenunciable herencia familiar, de sangre.

Halloween II es una experiencia tan visceral que su propio poderío me arrastra, como si fuera un torbellino visual y sonoro (mucha atención a la música -el uso y la elección de una canción clásica donde las haya, “Nights in White Satin”, son corrosivos- y a los sobrecogedores sonidos).

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8 comentarios leave one →
  1. 27 septiembre 2009 19:11

    Sabía que alguien con criterio iba a explicar la peli como Dios manda. A todo esto, ¿cómo es que has podido verla?

  2. 27 septiembre 2009 19:45

    Mmmm… Reconozco mi pecado. No me puede aguantar las ganas (fue superior a mí) y tuve que verla mediante una versión CAM con sonido aceptable pero bastante deficiente en imagen. ¡Qué ganas tengo de volver a verla como dios manda para apreciarla como es debido!

    ¿Tú la has visto? A mí no me convence del todo el primer “Halloween” de Zombie porque me parece que su segunda mitad de metraje no es tan estimulante como la primera. Sé que ya es un tópico decirlo, pero creo que seguía demasiado a pies juntillas lo que hizo Carpenter y yo esperaba que se distanciara más. En este “Halloween II”, por el contrario, Zombie ya se tira al monte del todo y me resulta más libre y personal. Es una salvajada de película.

    ¡Y bienvenido y gracias por participar!

  3. 29 septiembre 2009 01:21

    Pues fíjate, que cuando vi Halloween de Zombie me dejó algo frio. Quizás por lo mucho que me gustó The Devil Rejects. Pero con el paso del tiempo he llegado a apreciarla mejor. Y sí, me muero por ver el despendole de esta secuela. ¡Ay, mi Sheri!

    Espero leerte a menudo; tus textos aquí o en el Focoforo son de lo mejorcito 😉

  4. MullHollanDrive permalink
    6 octubre 2009 01:14

    Sinceramente, Rob Zombie me parece un director de lo más vulgar y flojo, pero le daré una oportunidad a esta película.

    Ya contaré… por cierto, genial tu “videodrome”.

    Jordi.

  5. 6 octubre 2009 01:34

    Aureal, yo creo que este “Halloween II” te gustará más. Diría que su tono sórdido y sin concesiones está más cerca de “The Devil Rejects”. De todos modos, no estaría de más que volvieras a ver el primer “Halloween” de Zombie, que, a pesar de pagar peaje carpenteriano, conserva el nervio y parte de la incomodidad que Zombie suele plasmar.

    MullHollanDrive, gracias por lo de “Videodrome”. Respecto a Zombie, considero que es una de las grandes realidades del género en estos momentos. Con un ojo puesto en el cine de Tobe Hooper o Sam Peckinpah, creeo que este realizador es uno de los más físicos y perturbadores que te puedas echar a la cara. Por cierto, qué ganas de ver ya su Superbeasto (disponible por las redes desde hace un tiempecillo).

  6. Truman permalink
    18 octubre 2009 03:51

    Muy buen blog mi buen querido señor Draper. Voy a decir lo mismo que dije cuando se habló del tema en el Focoforo, creo recordar, no en el mismo hilo de la película de Zombie, sino en otro sobre qué película nos parecía la mejor del año o algo parecido, me tendrá que perdonar que no recuerde bien ese dato. Zombie, al menos en la primera película, abandonó todo ese halo de incertidumbre y misterio que tenía el personaje explicando más de lo estrictamente necesario. Sí, los orígenes y tal, pero es absurdo abarcar tanto y desprestigiar o tirar por el retrete algunos puntos que ya eran de por sí fantásticos, no hacía falta abusar de detallismo exacerbado y sin sentido. Tirar por el retrete ese halo de inquietud, misterio, desconocimiento por el retrete, la cuestión es que ha elegido un retrete de oro y marfil.

  7. 25 octubre 2009 21:50

    Muchas gracias, Truman. Bueno, efectivamente Zombie hace a Myers un ser mucho más físico, más material. Es muy diferente, desde luego, al enfoque que le dio Carpenter, para quien Myers era “la forma”. A mí no me parece mal el prisma de Zombie porque aporta algo diferente. Y en “Halloween II” va por derroteros aún más propios e intransferibles.

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  1. Trick’r Treat « Mad Men

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